18 noviembre 2010

Alejandría: el sueño de Alejandro

"Hay a continuación una isla en el mar turbulento,
delante de Egipto, que llaman Faros".

Esto fue lo que un anciano de cabellos muy blancos le recitaba a Alejandro Magno durante un sueño, cuyo fragmento pertenece a la mítica obra de Homero la Odisea.

El joven conquistador macedonio fundó una de las ciudades antiguas que más interés proyecta y que los aficionados a la historia y la cultura más les apasiona: la ciudad de Alejandría. Situada al norte de Egipto, en el delta del río Nilo, fue fundada por Alejandro Magno en el año 332 a.C. Fue famosa por haber sido el centro cultural del mundo antiguo debido a que allí se encontraba la biblioteca más grande del mundo, y por tener el privilegio de haber poseído una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, tema ya tratado en esta web.

Ese mismo año Alejandro entró en Egipto después de derrotar al rey persa Darío III, y los egipcios lo aclamaron como un libertador. Debido a su enclave geográfico, fue puerto de barcos que surcaban el Mediterráneo y el Atlántico. Así se convirtió en ciudad esencial de la antigüedad. Para estos barcos se construyó el legendario Faro en el 280 a.C., que se dice que en la cúspide se levantaba un fuego permanente para los navegantes. Esto fue así hasta el año 1.340 de nuestra era, cuando fue destruida la construcción. Este faro fue incluido en la lista de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, y ha sido motivo de textos literarios y de multitud de obras pictóricas.

Fue una ciudad rica, pues durante la dinastía ptolemaica se construyeron palacios de mármol con grandes jardines y fuentes. En el centro de la ciudad se encontraba la Asamblea, las plazas, los mercados, los baños, basílicas, estadios, gimnasios y diversos edificios públicos. Pero un edificio de importancia capital para la ciudad fue el Museo, donde se encontraba la biblioteca, que albergaba todo el saber de la época.

Esta imponente Biblioteca de Alejandría guardaba hasta 900.000 manuscritos, y su destrucción en un momento indeterminado (siglo III o IV) es uno de los temas más polémicos y misteriosos de la civilización occidental, pues se desconoce la cultura que acabó con ella: romanos, egipcios cristianos o musulmanes según la fuente. Alejandría llegó a tener 14.000 estudiantes, quienes recibían clases o conferencias de sabios de la época. Éstos se dedicaban también al estudio y a la investigación. Entre estos sabios se encontraban Arquímedes, Euclides, Hiparco de Nicea, Aristarco de Samos, Eratóstenes, Herófilo de Calcedonia o Galeno. Fue aquí donde además se forjó una nueva forma de saber: la Alquimia.

Como anécdota, conocemos el nombre de algunos bibliotecarios o directores de la misma: Apolonio de Rodas, el ya mencionado Eratóstenes de Cirene o Aristófanes de Bizancio.

Ya en época romana, Alejandría perteneció al Imperio convirtiéndose en una próspera metrópolis, cosmopolita y centro financiero de la zona. Con el paso de los años y de los siglos, la ciudad fue decayendo en importancia, sufriendo diversos daños como incendios o destrucciones de diversos emperadores o líderes políticos y militares. La ciudad formó parte de las tres principales religiones del mundo: judaísmo, cristianismo e islamismo.

Ya en nuestro siglo, y en recuerdo por la brillante biblioteca, se construyó la Bibliotheca Alexandrina. Esto ocurriría 1.600 años después de la desaparición definitiva del gran centro del saber.














2 comentarios:

José Mª Muñoz dijo...

Lo prometido es deuda y he aquí la obra de arte manuscrita sobre la legendaria Alejandría. Muy buena documentación,lectura y bien redactado, enhorabuena, me ha gustado mucho. Saludos

Israel Álvarez Bejarano dijo...

Por supuesto. Una promesa debe cumplirse, es un código de honor que poco a poco va decayendo.

Gracias por tu comentario y dar tu opinión libremente. El artículo no me ha pesado demasiado en hacerlo, puesto que este tema de la ciudad de Alejandría me fascina y ha sido un placer "trabajar" para sacarlo a la luz.

Debemos darnos ideas, hacer mucho más dinámicos nuestros blog, opinando, compartiendo y ayudando con contenidos y temas a tratar. Saludos y nos vemos por este mundo.